Medio siglo de una fotografía

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  • En orden descendente desde la izquierda: Henry Botero, Rubén D. Toro, Uriel Grajales, Vidal Quintero.
  • Carlos A. Hernández y Milton Salazar
  • Adelio Valencia, Helmer Zapata, Carlos A. Urrego, Fernando Hoyos y Javier Amaya. (Dos personas en la fila superior y otras dos en la fila del medio no han sido identificadas).

La imagen que acompaña esta nota, cumplirá en unas semanas 50 años de haber sido tomada en un descanso, en los patios del Colegio Nacional Deogracias Cardona de Pereira. Nos alistábamos para rendir los angustiantes exámenes finales y graduarnos en ceremonia solemne, dentro de la Promoción de Bachilleres de 1975.

El colegio tiene una larga historia de labores tan variada como desconocida. Al menos cinco años diferentes se señalan como fecha de fundación, escogiéndose 1907 como la más probable, basados en documentación parcial disponible. Al parecer, el colegio fue una iniciativa privada que empieza labores en una casa de familia y al que se vincula Don Deogracias posteriormente. Este educador pereirano fue un verdadero humanista, que acogió en sus aulas a hombres y mujeres de todas las edades que quisieran educarse. Bien se justificaría una investigación histórica y de archivo sobre el colegio, redactar una biografía de Don Deogracias Cardona y precisar quiénes han estudiado y trabajado allí y cuál ha sido su aporte.

Yo llegué al Deogracias en 1972 para cursar tercero de bachillerato buscando graduarme y conservo recuerdos gratos y encontrados de mi paso por ahí. Lo más significante fue el despertar social y darme cuenta de que Colombia era un país desigual, injusto y elitista que demandaba cambios profundos y urgentes para evitar otro quiebre social como en 1948.

Entre los profesores que con su estilo pedagógico y de debate más nos enseñaron, recuerdo a Don Jaime Ocampo, Don Hernando Franco, Don Jesús Bustamante, Don Tilo Salgado, la profesora Melba Morales y los levitas Fabio Rivera y Bernardo Valencia, con quienes se podía discutir desde orillas opuestas reconociendo las diferencias y sin romper el diálogo.

De poder escoger, habría pedido menos clases de religión que considero una decisión personal y más instrucción en ciencias naturales y laboratorios de física y química que nunca tuvimos, porque el colegio no tenía los recursos. Nuestra educación fue esencialmente libresca y memorista sin remedio, pero un puñado de profesores acudieron a tratar de llenar el vacío.

A los compañeros en la foto que sobreviven donde sea que se encuentren, a los que ya partieron al punto de no retorno y al fotógrafo que generosamente plasmó la imagen en su cámara para la posteridad, gracias por regalarnos esta grata memoria que hoy celebramos.

2 thoughts on “Medio siglo de una fotografía”

  1. Hola Javier, muy buena foto, igualmente la nota. Este año están celebrando el 50 aniversario su promoción.
    Creo que el primero de pie a la izquierda fue nuestro compañero de la promoción 1974 Tabima.
    Especial saludo.

  2. Las fotografías, aunque congeladas, suspendidas en el tiempo, nos entregan información sobre el pasado, detalles, miradas, posturas, etc. al mismo tiempo que extienden nuestros recuerdos. Me sucede lo mismo cuando miro fotos de mis compañeras de colegios, un cúmulo de otras conexiones. Buena idea recordar. Atte.

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